domingo, 2 de octubre de 2016

INAUGURAMOS EL CURSO 2016/2017



Este año nuestro lema es "CRECE CONMIGO", y, nunca mejor dicho, porque este curso el colegio entero crece convirtiéndose en centro preferente con una nueva aula: el "Aula Globos". Un globo crece cuando alguien le da su aliento, por eso, nuestro símbolo de la inauguración son los globos, porque, con el aliento de todos queremos crecer, como personas individualmente y como clase. Porque todos sumamos: CRECE CONMIGO...

Y una buena manera de inaugurar el curso fue escuchar todos por megafonía un cuento. Eso sí, un cuento con mucho mensaje, de los que nos gustan en el María Reina.


La familia Pajarín tenía una tienda de pájaros muy especial, en la que todas las aves caminaban sueltas por cualquier lado sin salirse ni volar. Tratando de saber cómo era eso posible, el pequeño Elías se ocultó un día en una esquina de la tienda. Estuvo escondido hasta la hora del cierre y luego siguió al pajarero hasta la trastienda.
Allí pudo ver cientos de huevos agrupados en pequeñas jaulas. El señor Pajarín llegó hasta un grupito en el que los huevos comenzaban a abrirse y de los que salían preciosos ruiseñores. Dirigiéndose a ellos les repitió una y otra vez:
- “¡Ay, miserables pollos cantores, ni siquiera volar sabéis! Menos mal que algo cantareis aquí en la tienda.
Luego, el señor Pajarín se acercó a un grupo de petirrojos sobre los que había colocado una tabla a pocos centímetros de sus cabezas impidiéndoles volar. A estos les dijo:
- “Solo sois unos pobres pollos que no pueden volar. Mejor será que os dediquéis a cantar”.
El mismo trato se repitió de jaula en jaula, de pajarito en pajarito hasta llegar a los mayores. A estos últimos el pajarero ni siquiera tuvo que hablarles, en su mirada triste y su andar torpe se notaba que estaban convencidos de no ser más que pollos cantores.
Esa noche, Elías se escondió en la tienda y no dejó de animar a los pájaros. “Claro que podéis volar! ¡Sois pájaros! ¡Y sois estupendos”!, decía una y otra vez. Pero solo recibió miradas tristes y resignadas.
Sin embargo, Elías no se dio por vencido, y la noche siguiente y muchas otras más, volvió a esconderse en la trastienda para animar el espíritu de aquellos pajarillos. “¡Ánimo, pequeños, seguro que podéis! ¡Nunca habéis sido pollos torpes!, seguía diciendo.
Finalmente, un pequeño canario se convenció de que él podía ser mucho más que un pollo cantor, y tras unos intentos, consiguió levantar el vuelo. Aquella misma noche, cientos de pájaros se animaron a volar y se dieron cuenta de todo lo que eran capaces de hacer.

Ojalá durante este curso, como los pájaros del cuento, nuestros alumnos escuchen los ánimos que les damos en casa y en el Colegio y saquen todo el potencial que llevan dentro. Si lo hacen, se darán cuenta enseguida de que son capaces de conseguir lo que se propongan. Y ojalá también contribuyamos a motivar y ayudar a todos los que tenemos alrededor.
¡Feliz curso 2016/2017!


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