miércoles, 16 de mayo de 2018

INTRODUCIMOS LA MUSICOTERAPIA EN NUESTRO DÍA A DÍA

Durante este curso escolar, el colegio ha firmado un convenio de colaboración con la Fundación Musicoterápia y Salud y gracias a eso un musicoterapeuta cualificado está trabajando con un amplio grupo de alumnos.


La asociación internacional de musicoterapia define esta actividad como: “la utilización de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, armonía y melodía) para promover y facilitar la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento y la expresión satisfaciendo las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas del menor”.


Este proceso debe ser guiado por un musicoterapeuta cualificado y preparado para ello. Se considera una de las terapias emergentes creativas, no verbales. Hay que diferenciar que un musicoterapeuta no es un profesor de música, es decir, no es exclusivamente una persona con una amplia educación musical, sino que va más allá, estando formado en otras áreas de conocimiento como psicología, educación, pedagogía, medicina, etc.


La musicoterapia no es educación musical, ya que la música no es el fin, sino que es un medio para producir cambios positivos en la persona.


La musicoterapia se puede realizar de cuatro formas diferentes, no excluyentes entre sí. Según el tipo de experiencia musical que se necesite puede ser:

1. Improvisación: la persona crea su propia música cantando o tocando un instrumento que se le proporcione.
2. Recreación: se canta una canción o se toca una pieza musical ya compuesta, de memoria o leyendo la música.
3. Composición: se compone una canción o una pieza musical en base a las estructuras musicales conocidas.
4. Escucha: escuchar música ya creada que esté grabada o           interpretada en vivo.

Los efectos de la música en la evolución y vida del hombre son innegables desde tiempos ancestrales. La música ha sido un medio de expresión y comunicación no verbal en gran parte de la historia de la humanidad con efectos motivacionales y emocionales.

La música produce efectos beneficiosos en el sistema sensorial, cognitivo y motor (de forma sedante o estimulante), estimula la creatividad, el pensamiento, el lenguaje, el aprendizaje y la memoria. Es un estímulo agradable y placentero para el cerebro que ayuda también a la relajación, efecto que sucede incluso en la estimulación musical dentro del útero materno durante la etapa prenatal.

Los beneficios que la musicoterapia aporta son numerosos. Entre ellos se encuentran:

  • A nivel cognitivo: aumento de la capacidad de aprendizaje, mejora de la orientación, aumento de la capacidad de atención y concentración y estimulación de la comunicación y el lenguaje.
  • A nivel físico: mantenimiento de la movilidad de las articulaciones y fuerza de la musculatura, relajación y disminución de los niveles de ansiedad.
  • A nivel socioemocional: aumento de las interacciones sociales, mejora de las habilidades sociales y la autoestima, prevención del aislamiento, etc.
La música tiene efectos beneficiosos en el desarrollo evolutivo de un niño o niña desde la etapa prenatal hasta que llega a la adultez. Es creatividad, alegría, movimiento, imaginación y juego. Son experiencias y recuerdos.

Las sesiones que se están llevando a cabo en el colegio son individuales o grupales, dependiendo de las necesidades de cada alumno. Toda una experiencia que está resultando muy positiva y beneficiosa.






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